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Nuestro reconocimiento y gratitud a las Fuerzas Armadas por su loable trabajo después del terremoto del 16 de abril de 2016

Efectivos militares en el apoyo a las personas afectadas por el terremoto.

Hoy hace exactamente un año el Ecuador vivió una catástrofe que dejó pérdidas irreparables, a las 18h58 horas la vida se extinguió para cientos de hombres, mujeres y niños, y para otros miles esa hora marcó el inició de un triste capítulo en sus vidas.

Resulta complicado describir los sentimientos de quienes vivieron el terremoto del 16 de Abril, porque la mente apenas alcanza a imaginar el miedo, la desesperación y la angustia de nuestros hermanos manabitas y esmeraldeños.

Sin embargo, un año más tarde sí podemos reconocer y describir lo que pasó después del terremoto, cuando un contingente de más de 14 mil valerosos soldados, entre ellos especialistas en salud, llegaron a Manabí, Esmeraldas, Guayas, Santa Elena, Los Ríos y Santo Domingo para con enorme profesionalismo y entrega emprender las tareas de rescate, atención de heridos, seguridad, control de vías de acceso y transporte de personal.

Más de 14 mil soldados brindaron todo su contingente tras el terremoto.

Las Fuerzas Armadas del Ecuador actuaron de inmediato y permanecen aún en las zonas afectadas por el terremoto, el despliegue de recursos evidenció una institución altamente organizada y eficiente. En la primera fase de respuesta inmediata se registró la movilización de 436 vehículos terrestres, 30 vehículos navales y 48 vehículos aéreos, que cumplieron las misiones de transporte de personal, evacuaciones médicas, transporte de agua, provisiones y, se brindó seguridad a convoyes de vehículos de instituciones públicas y particulares que llevaron donaciones.

Durante la segunda fase de rehabilitación y estabilización, los soldados desplegados, estuvieron a cargo de análisis estructural, remoción de escombros, restablecimiento de servicios, identificación de personas afectadas por el terremoto, implementación y administración de albergues.

Una vez estabilizada la situación de emergencia, el Ministerio de Defensa en coordinación con las Fuerzas Armadas ha estado a cargo de los albergues, para lo cual se conformó un equipo técnico que desarrolló un modelo de gestión de albergues, protocolo de administración, fondo rotativo, participación de la ciudadanía y normas de convivencia.

Se llegó a tener 315 efectivos militares administrando albergues, lo que significa la relación directa entre las Fuerzas Armadas y la ciudadanía, en el marco de un trabajo enfocado en brindar bienestar a los afectados por el terremoto pero adicionalmente en fortalecer las capacidades de las familias en cuanto a medidas de autoprotección y plan familiar de emergencias.

Durante la tercera fase, periodo en el que ha iniciado la reconstrucción y la reactivación productiva permanecen en las zonas aproximadamente 1100 militares. Para las Fuerzas Armadas el gobierno nacional ha presupuestado los recursos necesarios para rehabilitar los medios empleados en la emergencia y la reconstrucción de infraestructura hospitalaria, vivienda fiscal para el personal militar casado y sus familias, dormitorios para el personal acantonado en las unidades militares y las unidades militares afectadas por este evento sísmico. Al recordar con tristeza pero también con esperanza lo sucedido, el Ministerio de Defensa Nacional reconoce y agradece el importante trabajo realizado por las Fuerzas Armadas, cada miembro de esta honorable institución merece la gratitud profunda y el respeto de todos los ecuatorianos, su presencia hizo en gran medida posible que un año más tarde podamos hablar del renacimiento de varias ciudades.

Los soldados de esta patria demostraron un espíritu gigante que va más allá del estricto cumplimiento de sus tareas, su presencia, sus manos extendidas, su inquebrantable voluntad para trabajar, estarán siempre en la historia del país y, en las historias personales de todos quienes recibieron su apoyo.