Una competencia con sabor a coraje y ejemplo

Una competencia con sabor a coraje y ejemplo

De estatura pequeña, piel canela y rizos que adornan su cabecita. Sus sueños son grandes al igual que su desbordante alegría al sostener en sus manos la medalla de campeona en los 60 metros planos. A pesar de su discapacidad visual y con la ayuda de su padre, el sargento segundo de la Fuerza Aérea, Luis Molina, es una verdadera atleta. “Siento que ella me da el valor y la fuerza para continuar; estoy orgulloso de que haya participado en una categoría muy superior a la que ella ha competido. No hay barreras para ellos, las barreras están en nosotros que teniendo todo a veces no nos arriesgamos”

Una-competencia-con-sabor-a-coraje-y-ejemplo  Ella es Katiuska Molina, una niña de 6 años que compitió entusiasmada; parecía que sus piernitas no corrían sino que volaban al querer alcanzar la meta, en compañía del viento y de las barras que la alentaban. “Voy a ganar…voy a ganar”, gritaba Katiuska, mientras sentía la mano de su padre apretando la suya.

Así como Katiuska, alrededor de 100 personas que pertenecen a cuatro asociaciones de discapacitados, participaron en la Primera Jornada de “Juegos Deportivos de Discapacitados de Fuerzas Armadas”, en el estadio de la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”, desde 13 al 15 de noviembre.

Una competencia con sabor a coraje y ejemplo La competencia inició con los hijos del personal de Fuerzas Armadas, que padecían discapacidades físicas y cerebrales, en las disciplinas de atletismo, silla de ruedas, salto largo, en edades de entre 8 y 12 años.

La camaradería e integración dieron lugar al testimonio del cabo primero del Ejército Narciso Wanpanti, de nacionalidad shuar y perteneciente a la Escuela de Iwias. Su orgullo y amor de padre eran evidentes al ver como un campeón a su hijo, Ingo Wanpanti de 13 años, con parálisis cerebral infantil.

“Yo no pensé estar aquí con mi hijo, ni siquiera sabía cómo iba a correr 50 metros con la silla de ruedas, pero hemos ganado la medalla de oro, estuve orgulloso de participar con mi hijo; mientras corría mis manos sudaban, sentía que mi corazón se salía; Ingo no puede hablar,  pero sé que él también se sintió feliz al ganar”.

Este es el relato de Narciso con sus ojos empañados, sus gestos de satisfacción y la emoción de sostener la mano de su hijo, quien es el motor de su vida. Nos cuenta que el niño es rehabilitado en la Fundación Virgen de La Merced en Sangolquí y que en los últimos tres meses ha podido notar una mejoría.

Sin duda, esta actividad muestra la otra cara de la moneda, otras vivencias, realidades y situaciones que no se ven a diario; Es una actividad que promueve la inclusión de los discapacitados y el trato igualitario.

Ganadores Adultos:

Atletismo

  • 100 metros miembros inferiores: sargento primero Ángel Pulla
  • 100 metros miembros superiores y demás discapacidades: cabo primero Freddy Rosero
  • 100 metros miembros inferiores mujeres: cabo segundo Paulina Piedra
  • 400 metros planos silla mujeres: servidora pública Sandra Amagua
  • 400 metros silla hombres: servidor público Segundo Carcelén.
  • 1500 metros miembros inferiores: Mayor de Ejército, Jaime Castillo
  • 1500 metros miembros superiores y demás discapacidades: sargento segundo Julio Torres
  • 1500 metros mujeres: cabo segundo Paulina Piedra
  • 5000 metros miembros superiores y demás discapacidades: señor Lenin Chicaiza  5000 miembros inferiores: sargento Ángel Pulla.

Piscina

  • 50 metros estilo libre miembros superiores: sargento segundo Juan García
  • 50 metros estilo libre miembros inferiores y demás discapacidades: sargento segundo Luis Valle
  • 50 metros estilo libre miembros inferiores y demás discapacidades mujeres: cabo segundo Angélica Borja
  • 100 metros estilo libre miembros superiores y miembros inferiores y demás discapacidades hombres: sargento segundo Frieler Perlaza.

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