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MUSEO TEMPLO DE LA PATRIA

MUSEO TEMPLO DE LA PATRIA

Este es el Templo de la patria, santuario cívico donde se sello el camino a la libertad

En este lugar, el 24 de mayo de 1822, los combatientes de la nación quiteña y los hermanos de América, comandados por el Mariscal Antonio José de Sucre, lucharon contra la dominación extranjera.

Aquí esta nuestra historian pintada en 1996 por el artista carchense Carlos Enríquez.

Atahualpa el inca quiteño, Rumiñahui símbolo de la resistencia indígena frente a los españoles, la conquista, la colonia, el mestizaje, las gestas independentistas y la gloriosa Batalla de Pichincha.

En la tumba del soldado desconocido, se encuentra una elegante urna funeraria con los restos del soldado desconocido que combatió en la Gloriosa Batalla de Pichincha.

Detrás, un rostro de Cristo, como distintivo de la espiritualidad del hombre y la inmortalidad de los héroes caídos.

En la sala de armas, se expone una colección de armas como las que se usaron en la histórica Batalla: sables, dagas, proyectiles, puntas de lanzas, fusiles, documentos y prendas personales del Mariscal de Ayacucho y urna con los restos simbólicos de Manuela Sáenz traídos desde Paita – Perú.

Maniquíes con uniformes de los diferentes países que integraron el Ejercito Libertador y bustos de piedra de los comandantes de las unidades que participaron en la Batalla.

La campaña libertaria de Quito, una maqueta didáctica representa el escenario en el que se llevo a cabo la Batalla de Pichincha.

Esculturas en bronce del Libertador Simón Bolívar y del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.

En 1920 durante el gobierno de José Luis Tamayo se erigió en la Cima de la Libertad un obelisco que rinde culto a la memoria del Libertador Simón Bolívar del Mariscal Antonio José de Sucre, de Abdón Calderón, soldados y unidades patriotas que combatieron en las Laderas del Pichincha.

El mural de Eduardo Kingman con el tema “Canto a la Rebeldía”

En su conjunto arquitectónico encontramos grandes vigas que representan cañones, fusiles y bayonetas; la gran atalaya representa el espíritu de vigilancia del soldado ecuatoriano.

Este es un observatorio natural nos permite admirar el Centro Histórico de Quito y la Avenida de los Volcanes.