CERCA DE 225 MIl ARMAS Y EXPLOSIVOS FUERA DE LAS CALLES
El Bloque de Seguridad refuerza el control militar en las provincias bajo estado de excepción para reducir la capacidad de las estructuras criminales.
La ofensiva contra el crimen organizado se intensificó en las provincias bajo estado de excepción, donde el Bloque de Seguridad, a través de las Fuerzas Armadas, mantiene un amplio despliegue de personal para fortalecer el control de armas, municiones, explosivos y armas blancas. Estas acciones permiten reducir los recursos utilizados por las organizaciones delictivas para ejecutar hechos violentos y afectar la tranquilidad de la población.
El contingente militar desplegado mantiene controles permanentes en calles, sectores y puntos estratégicos, ampliando la presencia del Estado en territorios afectados por la delincuencia. El despliegue permite identificar y retirar elementos que podrían ser utilizados para cometer delitos, mientras fortalece la vigilancia y la capacidad de reacción frente a las amenazas que afectan a las comunidades.
Entre el 1 de enero y el 10 de septiembre de 2026 fueron incautadas 2.929 armas de fuego, 100.833 municiones, 222.467 explosivos y 5.707 armas blancas, elementos retirados de circulación como parte de esta ofensiva. Los resultados representan menos recursos disponibles para quienes buscan imponer violencia, intimidar a ciudadanos y sostener actividades ilícitas en los territorios intervenidos.
Estas acciones reflejan una estrategia sostenida para reducir los medios empleados por las organizaciones delictivas y evitar que lleguen a quienes pretenden utilizarlos contra la población. El trabajo militar seguirá enfocado en recuperar espacios, contener las amenazas y generar condiciones que permitan a las familias desarrollar sus actividades con mayor tranquilidad en las zonas intervenidas.
El Gobierno Nacional mantiene firme su decisión de recuperar la seguridad, enfrentar al crimen organizado y proteger a las familias ecuatorianas. La acción coordinada del Bloque de Seguridad seguirá debilitando las redes delictivas y fortaleciendo el control territorial. El compromiso es claro: devolver tranquilidad a las calles y proteger a quienes viven en ellas.

